Los inductores de colágeno son tratamientos de bioestimulación diseñados para estimular la producción natural de colágeno, mejorando progresivamente la firmeza, elasticidad y calidad de la piel. Entre ellos, la hidroxiapatita cálcica (Radiesse) se ha convertido en uno de los tratamientos más eficaces para el rejuvenecimiento facial y el tratamiento de la flacidez, gracias a su capacidad para regenerar los tejidos y proporcionar resultados naturales y duraderos.
Su principal indicación es el tratamiento de la flacidez facial y corporal, especialmente en zonas como la cara, el cuello, el escote y las manos. Además de ayudar a reafirmar la piel, mejora las arrugas finas, aumenta la densidad cutánea y favorece una mejor textura y luminosidad. La hidroxiapatita cálcica también ofrece excelentes resultados en el tratamiento de cicatrices, incluidas las cicatrices de acné, así como en otras alteraciones dermatológicas en las que se busca estimular la formación de nuevo colágeno y mejorar la calidad de la piel.
Tras el tratamiento, se inicia un proceso progresivo de estimulación de colágeno que continúa durante los meses siguientes, proporcionando una piel más firme, densa y rejuvenecida. Los resultados aparecen de forma gradual y natural, sin modificar los rasgos faciales, y el tratamiento puede realizarse en cualquier época del año. Dependiendo de las características de cada paciente, sus efectos suelen mantenerse entre 12 y 18 meses, lo que convierte a Radiesse en uno de los tratamientos de bioestimulación más duraderos disponibles actualmente.